Camila Figallo es una artista visual contemporánea que concibe sus proyectos como experiencias a través de múltiples medios: pintura, performance, instalación, música y arte objeto.
Egresada con medalla de plata de la Escuela de Artes Visuales Corriente Alterna (Lima, 2015), ha consolidado una trayectoria con exposiciones, subastas y ferias en el circuito internacional y nacional (España, Italia, USA, Francia y Perú).
Su obra forma parte de colecciones privadas en el extranjero (USA, Brasil, España). Entre sus reconocimientos destacan su nominación como finalista en el concurso Maravillarte 2023 (Ministerio de Cultura); la nominación a los premios PIAB BCN (FIA de Barcelona, 2022); finalista en el XII Concurso Nacional de Pintura (BCRP, 2021), así como el Primer Premio del Concurso Embotellarte 2012 (Miami).


ART TO EXHUME
Su lenguaje transmedia se articula como un acto de alquimia visual que abarca desde la pintura, la instalación, la música, la performance, etc.
La artista construye un universo propio y denso, fundamentado en la composición barroca y la estrategia del horror vacui. Emplea el sincretismo iconográfico para fusionar símbolos religiosos, esotéricos, de culturas diversas, elementos domésticos, animales e iconos de la cultura pop y digital.
Esta saturación visual es una fricción estética intencional. Su objetivo es obligar al espectador a decodificar y cuestionar la realidad que hemos normalizado. La obra, con su carga simbólica, interpela los temas más urgentes y complejos de la actualidad.

ART TO EXHUME
Su lenguaje transmedia se articula como un acto de alquimia visual que abarca desde la pintura, la instalación, la música, la performance, etc.
La artista construye un universo propio y denso, fundamentado en la composición barroca y la estrategia del horror vacui. Emplea el sincretismo iconográfico para fusionar símbolos religiosos, esotéricos, de culturas diversas, elementos domésticos, animales e iconos de la cultura pop y digital.
Esta saturación visual es una fricción estética intencional. Su objetivo es obligar al espectador a decodificar y cuestionar la realidad que hemos normalizado. La obra, con su carga simbólica, interpela los temas más urgentes y complejos de la actualidad.